¡Santa, santa, santa,
honor y gloria a la Voluntad de nuestro
soberano Señor,
y gloria a María y tres veces santa
sea Ella que hizo obrar a esta Suprema
Voluntad!’
Madre y Reina mía, ¡Haz que yo viva y muera
en el FIAT de la Divina Voluntad!
¡Renuncio irrevocablemente a mí mismo y
me consagro una vez más a Ti!.
Sumérgeme en tus mares de amor, de dolor y
de virtud que por nosotros has merecido.
Renuévame, concíbeme y nútreme. Haz de
mí otro Jesús.
Unido siempre infinitamente a Ti en el hilo
del FIAT Divino, envuelvo a todas las
criaturas presentes, pasadas y futuras y las
coloco en tu Corazón Inmaculado..
Oración a la Madre y Reina.
Sumérgelos primero en tus mares y en
los méritos y en la Sangre santísima
de Jesús, transformándolos así en
actos de amor y de generación de la
Divina Voluntad, por cuantas vidas
divinas desea y merece la Santísima.
Trinidad.
Y en el hilo de la Divina Voluntad, que
me une a Ti y a Jesús, uno también
todos estos actos en un único e
indisoluble acto divino.
Teje con tus manos maternas la túnica
a Jesús, encerrando y sellando en ella
a todas las almas, sin excluir ninguna.
¡Cierra Tú misma las puertas del
inferno!
¡Que se aplaque la Justicia divina!
¡Que triunfe la Misericordia!
¡Que venga, que venga pronto tu
triunfo, con el Reino de la Divina
Voluntad y del Divino Amor…!
¡Que el Espíritu Santo purifique,
inflame y santifique todos los
corazones!
Madre María, dad valor a todas mis
cosas y hacedlas vuestras. ¡Madre y
Reina mía, enciérrame con el
mundo entero en el FIAT de la
Divina Voluntad! Así sea
No hay comentarios.:
Publicar un comentario